domingo, 22 de septiembre de 2013

Agudes – Turó del home - casi Matagalls, desde Sant Marçal


Hace unas semanas prometí hablar del segundo intento fallido de coronar los tres picos más emblemáticos del Montseny (Agudes, Turó de l'Home i Matagalls). He estado un poco liado estas semanas, pero aquí lo tenemos…

Ligeramente mejor equipados que en la primera ocasión y contando con un refuerzo más. Emprendimos la aventura Jose, Carlos y un servidor desde la ermita de Sant Marçal.
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Seguimos el mismo recorrido que en la anterior ocasión. Senderos repletos de vegetación que te los pasas sin darte cuenta, y un desnivel que poco a poco se iba incrementando tanto verticalmente como técnicamente.



Más lento que parado y más despacio que lento, iba avanzando con la cautela que me caracteriza. Los otros dos compañeros de aventura no hacían más que esperarme; en su otra vida debieron de ser cabras… Para más inri volví a pecar de un calzado inadecuado para el terreno. Se dice que el hombre tropieza tres veces con la misma piedra, esta vez era mi segunda. Para la tercera vengo con bambas de trail!!!

Por fin llegamos al punto más jodido del recorrido bajo mi punto de vista. La cadena!!! José acostumbrado a trabajar en las alturas la pasó como si nada; Carlos la pasó cautelosamente, y yo… pues yo me tiré mis cinco minutos para avanzar los dos o tres metros que tiene. Es increible lo que me llega a bloquear el vértigo.


Tras la cadena seguimos grimpando hasta encontrar el sendero que nos lleva bordeando hasta les Agudes. Al llegar arriba 3 horas de trayecto y solo 4km. Definitivamente, las grimpadas no son lo mío. 

Unas fotos rápidas en la cima y corriendo para abajo de la cantidad de moscas que había, era exagerado!


Empezamos a carenar hasta llegar a coronar al aparentemente próximo Turó del Home.


Ahora empezaba la parte desconocida, ya que la otra vez tuvimos que retirarnos por amenaza de lluvia. Iniciamos un descenso sinuoso en el que nos llevamos algún que otro resbalón.




De repente el track nos hace salir del sendero hacia el campo a través, dónde nos mareamos para ubicarnos y encontrar el camino.

Encontramos el camino y maldecimos al cabr*** que comparte rutas así y no lo avisa debidamente. Al llegar al valle, localizamos un “oasis” en el que cargamos las pilas.






Rellenar agua de la fuente, mojarnos los pies en un río helado… Pequeños placeres que atenúan el cansancio y la fatiga.

Tras cruzar el río empezaba la ascensión hasta Matagalls.


A partir de aquí empecé a echar en falta otro bocadillo y no tardé en encontrarme al hombre del mazo a la mitad del ascenso. Un ascenso muy vertical, calor, cansancio, hambre… un horror!!!



Cuando creía que la cosa no podía ser peor, empieza a llover. Primero suavemente, pero tardó muy poco en apretar. En un principio los árboles disimulaban la lluvia, pero a los pocos minutos mojarse era inevitable.

Por suerte, terminamos el sendero vertical y llegamos a la pista que conducía de Sant Marçal (punto de inicio) a Matagalls (objetivo). En ese momento tuvimos que tomar la decisión más sensata, ABANDONAR.

Sin comida, sin casi agua, bajo un diluvio y a escasos 2km del coche. Era preferible abandonar y posponerlo para otro día, que ascender 3km más y descender 5km con la que estaba cayendo. 

Para colmo, cuando llegamos al coche dejó de llover, pero sin duda alguna lo de este día fue otra lección que tardaremos en olvidar.


AUN ASÍ NO NOS RENDIMOS, VOLVEREMOS Y LO CONSEGUIREMOS!!!!!

Otros intentos:

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