martes, 12 de mayo de 2015

37a Cursa El Corte Inglés

4 años atrás, por primera vez en mi vida me puse un dorsal y disputé la probablemente carrera más popular de Barcelona. Aquello fue el detonante que hizo que me enganchase a los deportes de fondo.

Carreras de 10km, de montaña, duatlones y triatlones populares, travesias, pedaladas... Tal fue la enganchada, que por querer asistir a otras carreras "más ambiciosas" (Jamontserratina, Duatlón de Arbúcies, TCN...) no pude repetir participación en la cursa del Corte Inglés hasta 4 años después. 

Haciendo mención a la popularidad de la carrera, no pude evitar reclutar a mi compañero de largos y esquiadas, Aitor ;)


La popularidad de esta carrera se hace notar desde una hora antes de la salida dónde van apareciendo oleadas de participantes de todo tipo, pero a diferencia de otras carreras no predominan los "corredores aficionados" sino la gente normal, la gente que hace sus pinitos en el gimnasio, o tal vez jueguen a algún deporte en equipo, o ni siquiera eso. Probablemente para muchos esta sea su primera vez y la magia de esta carrera hará que no sea la última.

A mucha gente le asusta que esta carrera no sea plana y se tenga que subir a Montjuïc y es precisamente esa subida y posterior bajada las que hacen que esta carrera sea asequible para todos, ya que si afrontamos las subidas caminando podremos recuperar perfectamente para luego poder correr en lo llano.

Y precisamente esa fue nuestra estrategia. Los primeros 10 minutos desde el inicio de la carrera los hicimos andando entre la multitud y poco a poco empezamos a trotar adelantando a algunos mientras eramos adelantados por otros.

El primer tramo hasta Plaza España se hizo fácil, haciendo que se juntase el inicio de la subida con las ganas de dejar de correr para pasar a caminar, así fue. Tras hidratarnos continuamos la carrera dirección al estadio olímpico Lluís Companys, un lugar mágico que te teletransporta al año 1992. Poder correr por su tartán te pone la piel de gallina.

A la salida del estadio, más hidratación y enfilas la bajada recuperadora dónde las piernas van prácticamente solas. Al llegar abajo no queda mas que apretar los dientes y empezar a descontar los últimos kilómetros hasta meta. Unos kilómetros que no fueron fáciles y que luchamos con la ambición de no parar de trotar hasta cruzar la línea de meta.

Nos vemos en la próxima :D
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