miércoles, 14 de diciembre de 2016

¿Por qué nado? y más...

En muchas ocasiones, personas cercanas y no tan cercanas me han preguntado ¿por qué nado? seguido de la típica frase: -nadar es algo sumamente aburrido...  La mayoría de veces contesto bromeando con un: -Sí que es aburrido, pero es el único deporte que se practica tumbado...Lo cierto es que si tuviese que dar una respuesta seria no sabría que decir para algo que hago sencillamente porque me gusta.

Ha sido en este último año dónde realmente he estado nadando enserio para poder cruzar el Estrecho de Gibraltar cuando me he formulado esa pregunta. En esta publicación voy a intentar darle respuesta a esa y otras preguntas que con frecuencia me hacen, ahí van!

¿Por qué nado?

Independientemente de piscina o aguas abiertas y dejando de lado los evidentes beneficios físicos para la salud, he hallado en la natación muchos beneficios psicológicos. Nadando encuentro la sensación de estar verdaderamente a solas conmigo mismo, discurre en un medio que me aísla de casi todo y no escucho nada del exterior, libre de interferencias e interrupciones dónde las preocupaciones y dolores de cabeza casi siempre se quedan en la orilla. Desconectar mientras nado es algo realmente fácil, consiguiendo que el tiempo que dure la sesión me sienta completamente libre de cargas y ataduras. Nadar es el único deporte que me hace sentir realmente libre.

Llámame perezoso, pero me encanta eso de que se practique en posición horizontal. Resulta que si al hecho de que estés tumbado y casi en condiciones de ingravidez, le sumas el control de respiración y la sensación de fluidez al nadar de forma suave, descubrirás que es muy relajante. Sin darte cuenta estarás meditando a la vez que disminuyen tus niveles de estrés y ansiedad.

Es en el agua es donde pienso más claro, ya sea por la relajación que provoca sentir la fluidez del agua, el abrazo en cada brazada o la acción de las endorfinas al ser liberadas durante la actividad física. Reconozco que algunas de las buenas ideas y mejores soluciones a problemas complejos las he encontrado mientras nadaba o al poco rato de salir del agua.

Pero no solo es pensar, también encuentro momentos radicalmente opuestos en los que desconecto y no pienso en absolutamente nada, perdiendo completamente la noción del tiempo. Me encanta...

¿Me canso?

Como todo el mundo soy humano y tengo mis límites, pero la clave está en conocer tu ritmo ideal. Quiero pensar que la gente me imagina nadando al sprint, moviendo los brazos como si fuese un molinillo con varios tiburones detrás mio... Insisto en que esto no es así, la clave está en encontrar un ritmo cómodo en el que avances y sobretodo no te canses. Siempre hago un símil con el correr-caminar. No es lo mismo correr 5 minutos al máximo, que caminar 1 hora. Muy probablemente fatigará mucho menos esa hora de paseo y habrás recorrido más distancia que en los 5 minutos a tope. Nadar es lo mismo, nunca voy al máximo. Nado con brazadas largas, lentas pero potentes, buscando la máxima eficiencia avanzando lo máximo cansándome lo mínimo, abrazando el agua en cada brazada y sobre todo sintiendo la fluidez.

Aclarado el truco del ritmo, para controlar el cansancio hay que saber escuchar tu cuerpo, ya que no siempre una sensación de fatiga o cansancio tiene que ir asociada a un cansancio real, la única forma de saberlo es conociéndose y saber dosificar, aunque también ayuda mucho estar bien entrenado, bien alimentado y descansado tanto física como mentalmente. Existe una barrera de tiempo que es lo que tarda el cuerpo en "ponerse en marcha", hasta que no la paso no me suelo sentir cómodo, aveces he de nadar 2km (35 minutos) para sentirme cómodo y dejar de tener tentaciones de salir corriendo de la piscina para saltar de cabeza al hidromasaje.

Cuando has de cubrir una distancia larga que te llevará varias horas, se debe de saber contener el ritmo para que no te pase factura al final, por eso de "salida de caballo andaluz y llegada de burro gallego". De todos modos creo que no se debe pensar en el final y hay que centrarse en disfrutar del recorrido. Pensar en el final y todo lo que queda por delante te puede hacer caer en un estado de fatiga mental, por ello siempre va bien marcar pequeñas metas. Como escribe Nora Toledano en su libro "A cada brazada: El azul interminable", al dinosaurio hay que comérselo en porciones pequeñas, de un solo bocado puede resultar imposible.

¿Tengo miedo? 

Sí, claro que hay miedos pero muchas veces no tienes más opción que intentar disiparlos en la medida de lo posible o enfrentarte a ellos cuando no hay más remedio. Uno de mis miedos son las medusas y esto me condiciona a que sólo disfruto de la natación de día y en condiciones de buena visibilidad. Ya me han picado varias veces, el dolor es soportable y no pasa absolutamente nada, pero no me gusta nada compartir travesías con ellas a pesar de que ellas están en su casa. (viva los pantanos!!!!)

Muchas veces la clave está en saber identificar tus pensamientos (positivos, negativos y irreales). Por tal de potenciar los buenos y neutralizar los malos quitándoles importancia, como por ejemplo negar la posible picadura de una medusa que has visto o que ni siquiera existe. O pensar que por estadística le va a tocar a otro, aunque esto último en Capo Testa no funcionó...(me picaron sólo a mi).

Es importante estar concentrado y no permitir que el pánico o la ansiedad te superen. Por ello no debes permitir que un miedo te condicione, hay que superarse y romper límites y barreras que muchas veces ponemos nosotros mismos. Debes visualizarte sin estar rodeado de tus miedos.

¿Hay peligros o riesgos? 

Por supuesto que los hay, este punto puede ser parecido al anterior, pero se trata de riesgos físicos y no factores psicológicos. Los principales que nos encontramos al nadar en aguas abiertas son:

-Deshidratación: Como en toda actividad deportiva, hay que ingerir líquidos y alimentos cada cierto tiempo.

-Hipotermia: Desde que entras en el agua vas perdiendo temperatura. Debes escuchar a tu cuerpo para saber dónde está el limite. No explicaré las tres fases de hipotermia, solo diré que si tienes mucho frío y dejas de tiritar (por debajo de los 32ºC), peligro.

-Quemaduras del sol: Sobretodo en verano, hay que ponerse bien de cremita del factor más alto posible.

-Mareos: Algo muy habitual cuando hay marejada, si eres propenso al mareo deberás consumir Dimenhidrinato (biodramina de toda la vida) 

-Picaduras de medusas: Dependiendo del tipo de medusa la picadura hará mas o menos daño. Lo que hay que hacer es retirar los tentáculos con pinzas o guantes, aplicar agua salada y raspar la zona con una tarjeta en posición perpendicular. Si la picadura es de una carabela portuguesa, que te lleven directo a urgencias (por suerte en el mediterráneo no suele haber).

-Rampas o problemas musculares. Como toda actividad deportiva pueden aparecer rampas, hay que tener cuidado si aparecen para no acabar en el fondo del mar. Fundamental llevar boya de seguridad. Para prevenirlas va bien el potasio (plátano) y hidratarse bien.

-Rozaduras, cortes y golpes. Hay que ponerse vaselina en las zonas de fricción para no rozarse, vigilar bien donde te apoyas si hay rocas o boyas repletas de mejillones para evitar cortes y no perder de vista las embarcaciones cercanas, sean de apoyo o no para no golpearnos con ellas.

-Tiburones y fauna salvaje: Pobres animales, cuánto daño les ha hecho el cine... Al año mueren mas personas de un infarto viendo la TV que por ataques de tiburón. De manera que no lo considero ni un riesgo.

¿Cómo se afronta un GRAN RETO?

Principalmente creo que se trata de una cuestión de voluntades y predisposición. Una actitud que contenga estos 6 puntos:

-Estar dispuesto a pensar A LO GRANDE.
-Estar dispuesto a enfrentarte a tus miedos y temores. El camino ideal no existe.
-Estar dispuesto a prepararte. Sin preparación y entrenamiento no hay garantías de éxito.
-Estar dispuesto a fracasar. Es algo patente que no se enseña en ningún sitio.
-Estar dispuesto a aprender. Es imposible saberlo todo, siempre hay algo nuevo que aprender y hay que estar abierto. Ser humilde y honesto es fundamental.
-Estar dispuesto a dar el 100%. Si intentas algo que sea dándolo todo.


Y creo que esto es todo, espero con esta publicación haber resuelto muchas dudas y que aquellos que no nadáis veáis este deporte de otra manera... ¿Nadamos? ;)
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