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sábado, 27 de septiembre de 2014

VII Marnatón Cadaques 6,5km

Son las 4:00 de la madrugada, lo primero que se me pasa por la cabeza es que quiero dormir más, lo segundo es que madrugar tanto no puede ser bueno... Ultra-madrugón y rumbo con destino a territorio Salvador Dalí en busca del dorsal de la VII Marnatón de Cadaqués, una de las pruebas de aguas abiertas que más ha popularizado este maravilloso deporte de nadar en el mar.

Tras recoger el dorsal y ver cómo salia el sol, subí al autocar que nos llevaría a la salida, Cala Jugadora. Al llegar allí y ver que teníamos casi 2 horas por delante hasta la hora de la salida, no pude evitar perderme por aquella cala y de paso encontrar un cruce del Camino de Ronda (GR-92) y una variante de la Transpirenaica (GR-11). Caminos llenos de historia y que algún día tendré que encontrarles tiempo para recorrer, ya sea a pié o cabalgando a los lomos de mi bicicleta.


Tras disfrazarnos de pingüinos y recorrer el breve pero pedregoso camino que llegaba hasta el agua, hizo que la entrada fuese un momento especialmente placentero. Por no hablar del regalo para la vista y sentidos que nos ofrecían estas bellas aguas. En esta cala el agua estaba completamente llana, pero no tenia nada que ver con lo que nos esperaba fuera. 

Llegó el momento de prepararse para la salida, tras mi experiencia en la Marnatón de Begur, decidí colocarme atrás del todo principalmente por estos motivos:

1) He venido a disfrutar de nadar en un precioso rincón de la costa brava, Cuanto más tarde en llegar, mejor!
2) Quiero nadar cómodo, sin aglomeración y sobretodo sin contacto.
3) 0% competir 100% DISFRUTAR
4) Si sales el último puedes decir que no te adelantó nadie. jajajaja esta es broma ;)



5 minutos después de la salida del primer grupo y la salida nula del segundo, se dio la salida buena del segundo. Con toda la calma del mundo, me coloqué bién las gafas y empecé a nadar muy lento de menos a más, dónde el más lo encontraría a partir del km2.

Fue justo salir de la cala Jugadora y dejar atrás una mar llana, para adentrarse en una mar rizada, con unas olas de unos 0,8m muy largas y con dirección y corriente relativamente favorable. Al ser largas se podía nadar bien y aprovechar mucho el impulso que te daban. Era un baile con el mar

Durante la travesía me fui topando con una especie de medusas translúcidas pero sin células orticantes, muy parecidas a las Aurelia Aurita. Le dieron gran misticismo a los tramos en los que solo se veía el "deep blue". Después de la travesía me enteré que estos bichitos eran macro-plancton.


Cuando me quise dar cuenta, ya estaba en el primer avituallamiento. Por delante tenia poco más de la mitad de camino y ni rastro de fatiga. Tras dar unos sorbos de agua seguí nadando, jugando con las olas, danzando con ellas, en definitiva bailando con el mar...

A mitad de camino me encontré con Cristina, gobernando un kayak y ejerciendo de voluntaria para la organización. Benditos voluntarios, si no fuese por ellos más de un nadador terminaría en Llança en lugar de Cadaqués.

Poco a poco se veía el fondo cada vez más cerca, había momentos que casi se podía tocar con las manos. Posidonia, erizos, peces... un sinfín de vida marina que amenizaron el tramo hasta el segundo avituallamiento. A partir de ahí la falsa sensación de que faltaba mucho menos de lo que realmente faltaba. Cegado por esa falsa sensación y con el compromiso de acabar de menos a más, continué nadando dirección Cadaqués.

Al entrar en la cala el oleaje desaparecía, pero aparecían los amarres de muchos barcos atracados allí enmedio. Hicieron que se tuviese que nadar casi en zig zags hasta llegar a la playa. Hubiese sido fantástico habilitar algún paso y no haber tenido que cruzar por enmedio o quizás si había ese paso, se debería de haber señalizado mejor.

Finalmente, tras 2h05' salí del agua, algo mareado y ligeramente cansado, pero muy satisfecho por lo mucho que había disfrutado. El ultra-madrugón valió la pena una vez más!



Y para acabar... Felicidades a Marnatón por organizar eventos como este y agradecer a todos los voluntarios su imprescindible trabajo.

Nos vemos en la próxima :)


martes, 2 de julio de 2013

Marnaton de Sant Feliu de Guíxols


Normalmente suelo dejar los agradecimientos y felicitaciones para el final, pero esta travesía ha estado tan bien organizada que quiero empezar por lo importante. En primer lugar, gracias a Triatletas en Red por sortear la inscripción que me ha permitido asistir y disfrutar de esta aventura. En segundo lugar agradecer y felicitar a todos los voluntarios, kayakistas y organizadores de este magnífico evento.

Al llegar a St. Feliu, el mar nos estaba esperando con los brazos abiertos, muy llano y con algo de corriente a favor. El día invitaba a nadar a pesar de que el sol no se atrevía a salir del todo y se escondía tras las nubes.

Después de recoger el dorsal, almorcé un bocata entre amigos y corriendo para el autocar que nos llevaba a la salida. Al llegar a cala Canyet tocó enfundarse el neopreno y esperar hasta el momento de la salida.

Tras pasar por la alfombra para validar el chip y entrar a la playa, me tomé un par de minutos de nostalgia y reflexión mirando al mar. Casi hace un año nadé mi primera travesía en el port del Masnou, fueron 1200m en aguas oscuras y con sabor a petróleo. Ahora, voy a celebrar mi primer año en este mundillo, nadando en aguas claras y llenas de vida. Todo un lujo!!!!!


Normalmente en estos momentos previos a la salida me suelo poner algo nervioso, pero en esta ocasión estaba relajado. Sabía que me esperaba una travesía de lujo en la que podría evadir mi mente contemplando la belleza y riqueza de sus aguas. Disfrutar era el único objetivo y el tiempo que tardase en acabar era completamente secundario.


Arranca la salida y todo va como la seda, ningún golpe ni percance con nadie, la actitud de los nadadores es muy respetuosa, no tiene nada que ver con el triatlón, dónde algunos iluminados directamente nadan con los puños cerrados…

Primeras brazadas y como siempre me cuesta mucho arrancar y coger un ritmo cómodo, pero lejos de centrarme en mi técnica de natación me limito a observar el fondo marino y todos los pececillos que se dejaban ver. Cuando me quise dar cuenta, ya habían pasado mis 20 minutos de puesta en marcha y ya estaba nadando con un ritmo muy cómodo acompañado por otros nadadores.


A pesar de que todo empezaba a ir sobre ruedas, apareció un incordio, se me empañaban las gafas continuamente y tenía que parar cada poco a desempañarlas. He de decir que no hubo ni una sola vez de las que parase, en las que no se me acercase un kayakista para preguntar si tenía algún problema. Me sentí controlado en todo momento! Es muy agradable estar nadando y saber que hay gente velando por tu seguridad. Un 10 para ellos y un 0 para mis gafas! Tendré que comprar un liquido anti-vao, acepto sugerencias!

En 25 minutos llego al primer avituallamiento que estaba situado a 2km de la salida. La corriente a favor hace que volemos sobre el agua. Un vasito de acuarius, otro de cocacola y a seguir disfrutando del entorno.

Aquí el grupo con el que iba se despistó y nos desviamos un poco del circuito, pero rápidamente los kayakistas nos redirigieron hacia la línea de boyas. Una vez dentro del circuito voy apretando el ritmo y estirando la brazada.

En una de estas brazadas me llevo por delante una medusa con la mano. Al nadar más pendiente del fondo que de la superficie no me había dado cuenta de su presencia. Más tarde volví a tener contacto directo en la cara con otra. Me quedé muy desconcertado, ya que no sentí nada excepto su gelatinoso tacto. Me llegué a plantear de que el protector solar antimedusas funcionaba, pero lo cierto es que al terminar la travesía, Sonia nos explicó que estas medusas, las "Aurelia aurita" no son orticantes. De haberlo sabido no me hubiese sugestionado tanto al nadar entre ellas. Quizás les tengo tanto pánico por el hecho de que nunca me haya picado ninguna…

Llego al ecuador de la travesía y del grupo que éramos solo quedamos yo y otro nadador. Cuando me quiero dar cuenta ya me estaba pidiendo otro acuarius en el segundo avituallamiento, aquí me tomé un par de minutos para descansar y afrontar el resto de la travesía de una atacada.

A partir de esta zona el mar estaba un poco cachondo pero se podía nadar bien. Rápidamente llegamos al espectacular paso del Freu y ya volvia a estar todo más calmado. Alcé la vista y ya se veía al final de todo la llegada.


Aproveché este último kilómetro para seguir disfrutando de la riqueza del fondo marino. Bajo mi un gran banco de salpas que me dejaron claro que tengo que volver a estas playas a hacer snorkel. Enseguida se cambió el fondo rocoso por la arena y cuando me quise dar cuenta ya estaba saliendo del agua y cruzando el arco de llegada con un tiempo de 1h38’ los 6km. (la corriente a favor hizo maravillas) A escasos segundos llegó Ultraquim, de haber sabido que íbamos al mismo ritmo hubiese sido un acierto nadar juntos... a la próxima lo estudiamos.

Para rematar la travesía, una completa botifarrada entre amigos que supo a gloria :) Mejor imposible!!!!


Y ahora a pensar en el próximo reto, los 10km nocturnos por Collserola de la nit d’or del próximo sábado.

Seguimos!!!
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